El proyecto apoya a familias venezolanas en situación de alta vulnerabilidad, afectadas por la crisis humanitaria, la pobreza creciente y la escasez de alimentos, medicinas y servicios básicos. La intervención se desarrolla en zonas urbanas y rurales del centro del país y del área metropolitana, donde muchas familias carecen de ingresos suficientes y enfrentan graves dificultades para cubrir sus necesidades más básicas.













